A nuestro alrededor, en las profundidades del espacio que sólo podemos imaginar torpemente, las formas y objetos del mundo se combinan y superponen mientras los miramos. A veces forman cuadros felices en medio del azar, captando toda nuestra atención.
A nuestro alrededor, en las profundidades del espacio que sólo podemos imaginar torpemente, las formas y objetos del mundo se combinan y superponen mientras los miramos. A veces forman cuadros felices en medio del azar, captando toda nuestra atención.
