Descripción
En estos juegos, los espejos se multiplican. A cuatro manos, el órgano despliega su amplio aliento, la percusión hace resonar el pulso del tiempo. Dos voces, dos mundos, pero una misma complicidad. Mientras las Suites de Hervé Lesvenan abren un horizonte contemporáneo
En estos juegos, los espejos se multiplican. A cuatro manos, el órgano respira libremente, la percusión resuena con el pulso del tiempo. Dos voces, dos mundos, pero una misma complicidad. Las Suites de Hervé Lesvenan abren un horizonte contemporáneo, enraizado en Bretaña pero vuelto hacia el mundo. La percusión se desliza entre ellas, a veces un soplo discreto, a veces un latido vital, enlazando pasado y presente.
