A los 10 años, Matthieu Nina se cayó de una escalera y quedó discapacitado.
25 años después, sube al escenario.
Ha llevado tiempo, pero es porque no había rampa de acceso.
Con mucho sentido del humor, Matthieu encabeza ahora los carteles de los espectáculos de monólogos, sacando partido de su falta de movilidad y de su peculiar forma de expresarse, de las que extrae su fuerza.