Unas palabras sobre la fiesta de Halloween
Con origen en las tradiciones celtas de Samhain, que marcan el paso de la estación clara a la oscura, Halloween se ha transformado con el paso del tiempo en una fiesta tanto religiosa como popular, dedicada a los santos y a los difuntos.
Cuando llega el otoño, las noches se alargan, las temperaturas bajan y la naturaleza se prepara para el invierno. Halloween se convierte entonces en una celebración que desafía a la muerte, una fiesta en la que se burla de la oscuridad a través de leyendas como la de Jack-o’-Lantern. Este personaje, figura imprescindible de la fiesta, que deambula sin rumbo, iluminado por una calabaza, es el símbolo de la lucha contra lo desconocido.
A su alrededor se despliega un universo aterrador: murciélagos, arañas, brujas e incluso calaveras de colores procedentes de México. Se avecinan muchos escalofríos… ¡pero también un montón de caramelos, tanto para los pequeños como para los mayores!



































